Foto: Dee Williams
"En el análisis psicológico de las grandes traiciones encontraréis siempre la mentecatez de Judas Iscariote."
Antonio Machado
Aquí trataremos sobre las relaciones con las mujeres de tus conocidos, jefes, compañeros, allegados, parientes, etc. Y todas las otras posibilidades más probables. Debe haber muchas más, que veremos de agregarlas con el tiempo. Vamos por cada caso.
Compañera de trabajo: Ya hemos tratado el tema, con respecto al lugar, buscar fatos entre las compañeras de trabajo tiene sus complicaciones. No reiteraremos nada al respecto. El único problema es que dentro del mismo lugar, la pareja de la amante, trabaje allí también o aparezca frecuentemente. Eso solo potencia las posibilidades de ser descubierto, por el otro o por la propia pareja de uno. Ni hablemos de lo complejo que ya es tener algo en el trabajo con cualquiera.
Jefa: Es la situación más compleja que pueda existir. Así como con una compañera tendrías problemas, con la jefa se puede volver aun peor. Imposible de llevar, no recomendable para nada. Si la ves fácil y sin obstáculos, dale para adelante. Pero estate presto a salir de ahí, en cuanto veas una banderita roja de lo más nimia. La jefa tuya tiene una posición de poder, ese poder, puede que se traslade a la intimidad. Puede que si vas de trampa. Tu jefa desmerezca aún más a la “gorreada”, por ello, el riesgo a que ella te delate sin querer o con toda la intención, es mucho más que probable. Siendo jefa tuya, está por encima tuyo y eso te deja expuesto a sus caprichos. Puede que la jefa se vuelva una tirana o una tóxica, en menos de lo que tardás en decir trampa. Mucho cuidado con eso. Debemos recordar lo que comentamos en el capítulo anterior, sobre no ceder el poder. Un castrado con deficiencia de testosterona, hará todo lo que la jefa diga y si eso le arruina la vida al hombre, a ella no le importará.
Tías: Aunque esto parezca chiste, en algunas familias, las tías tienen casi la misma edad o cercana a su sobrino o sobrina. Esto da una idea de hermanos que no son, o primos. Si encima el despertar sexual se dio en conjunto, puede que un deseo o atracción surja. No juzgamos nada. Solo decimos que esto desde el nacimiento es complejo. No solo quizás es ilegal o inmoral, esos juicios nos abstenemos de hacerlos. Tu tía puede ser más que posesiva y querer tener algo para que no estés con esa “tilinga” que tenés por novia. Cuidado con ir de trampa dentro de la propia familia, puede que haya otras cuestiones en juego que se nos están escapando. O simple histeria de no querer dejar comer, aunque ella no lo desee. Mucho cuidado, la cuestión del vínculo familiar, solo potencia la gravedad de la relación o sus consecuencias.
Primas: En el mismo caso de la tía, pero con la particularidad de que esto es más probable. Las mismas razones pueden tener, celosa porque estás con alguien que no considera digna de estar con vos. Puede tener muchas razones. Si son primos que no se ven mucho, puede que eso solo potencie el deseo en ella.
Parientes lejanos, con cierta relación: No por tener menos contacto o lazo familiar, las cuestiones son menos complejas. No se engañen por las apariencias, mucho cuidado. Las razones pueden ser algo raras y peligrosas, así como las consecuencias. No juzgamos si el tema es turbio o no, depende de cada caso y el grado de parentesco. Si vamos a ponernos en moralistas, no debemos siquiera pensar en ir de trampa. Aquí solo vamos a tratar con cuidado que la cuestión familiar, no solo puede ser compleja. Ir de trampa en el ámbito de la familia, solo potencia las posibilidades de ser descubierto o agrava las implicancias de las repercusiones. Un encuentro puede ser complejo, depende el caso. Algunos puede que solo requieran de encontrarse en la casa “de la prima”, para visitarla. Y que adentro pase de todo.
Mujeres de un conocido, no amigo: Puede ser cualquier clase de contacto con este conocido. Un compañero de trabajo sin mucho trato con nosotros, un conocido de otra sección, un amigo de un amigo, etc. La cuestión con meterse con su pareja, no es complicado. No nos afecta tanto quizás. O solo quizás, cuidado con que eso repercuta de otra forma en el trabajo o en el grupo de amigos. Puede que nos importe poco el tipo que se liga los cuernos. De todos los posibles casos, este es el menos probable de ser peligroso. Pero, por supuesto, depende de cada situación. A alguno le resultara muy simple y no tendrá repercusiones. A otros, les podrá salir el tiro por la culata y terminar con un tremendo problema. Es muy importante, saber cual puede ser nuestro caso.
La mujer del jefe: Esta situación es muy rara, pero puede darse. Yo recomendaría que antes que dejar que suceda, te hagas un monje de clausura con voto de castidad. Lo jodido que puede ser de enterarse tu jefe, va más allá de que se entere que te estás moviendo a la mujer. La venganza puede ser terrible, incluso traspasando lo laboral. No solo es difícil que pase, es difícil si pasa. Si tenés la rara oportunidad, evaluala no una o dos veces, diez veces; antes de hacer algo.
Existen mil posibilidades más que no tocamos aquí, ni en capítulos anteriores con más detalle. Veremos que se agrega en próximos capítulos.
Fantasías pervertidas de ayer y hoy presentó...





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