La fascinación por los ojos y huevos, me hizo ruido, no le entendí el sentido morboso, así como otras rarezas en el relato. Para cuando llegué al capítulo "Reminiscencias" entendí la locura inspiradora del autor al contar ciertos hechos de su vida.
Esto se convirtió de a poco en un diario íntimo de mis actividades sexuales. Generalmente, implican contacto carnal, pero no siempre. Incluso, dejó aquí reseñadas, las obras literarias del género erótico, que he leído. Por siglos, nos han querido meter en la cabeza que el sexo es malo y sucio. Pateando el tablero, este sitio viene a demostrar que el sexo es para divertirse. Si el sexo es sucio, es porque para crear una escultura hay que ensuciarse de masilla. Ya que del sexo venimos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario