domingo, octubre 26, 2025

Bocetos para la trampa 30: Los hombres según la edad

"No tengo fe en la perfección humana. El hombre es ahora más activo, no más feliz, ni más inteligente, de lo que lo fuera hace 6000 años."
Edgar Allan Poe

Antes de los 20: Se presupone que estamos hablando siempre de hombres que ya hayan tenido su despertar sexual, no hablamos de niños ni preadolescentes que aun no sienten atracción. Y también deberíamos incluir a algunos adolecentes de hoy que prefieren mirar la pantalla de un juego que a las chicas, aunque sea a través del mismo dispositivo. Eso existe y es una característica de hoy. Muchos jóvenes están más alienados y quien sabe que cosa, cooptados con la tecnología y no saben ni entienden como lograr un contacto humano. Será algo malo? O bueno? No es nuestro asunto juzgar. Si es su decisión, están en total libertad de elegir ser asexuales. El problema son los que quieren ser activos y tienen menos chances que el de Notre Dame, pero por su estupidez no por una deformidad física. Los hombres de esa edad están en un momento muy difícil, demasiado jóvenes para la teta pero muy viejos para la paja. Ya pasados unos años, a los quince, puede que tengan más chances de tener su debut sexual. Como en todo, los hombres parecen idolatrar esa acción, aunque en las mujeres se censura el debut sexual. Sinceramente, no veo la diferencia o la razón de esta desigualdad. Con quien esperas tener sexo? Si las chicas no quieren tener relaciones estás condenado al onanismo. Si las considerás trolas por querer tener relaciones, entonces no queda otra opción que salir con más grandes. Como estamos metiéndonos en otro terreno, es todo lo que diremos por ahora.
Mientras más cerca de los 20, más probablemente estén en chances de tener su primera vez. El problema reside en que luego quieren seguir jugando a eso. Y aquí es donde se vuelven unos desesperados pajeros, si no lo eran ya de antes. Si lo eran previamente, el debut los potencia, solo piensan con lo que tienen entre las piernas. Los adolescentes lo hacen mayormente, pero estos en particular son aun peores. El hombre es mucho menos proclive al compromiso, aun menos que la mujer en esa edad. Son más infieles en este rango etario que en otros, aunque tienen menos culpa ni responsabilidades. Lo toman como algo natural y que no tienen que rendir cuentas a nadie. Piensan más en sexo que en otros momentos, pero lo practican mucho menos que en otras etapas de la vida. Podría decirse que es afortunado el hombre que deja de ser virgen antes de esta edad. No es seguro que a su psiquis le haga bien, a algunos les pega mal el debutar, se convierten en unos salvajes que no respetan la negativa femenina, se tornan en abusadores o en misóginos disfrazados. O se vuelven infieles patológicos sin ningún tipo de razón o motivación. Adictos al sexo, violadores, casos extremos de masculinidad tóxica nacen aquí. Así como los eyaculadores precoces, los amantes mediocres, los egoístas, los narcisisitas. Aunque algunos ya lo son de antes, aquí tal vez no nacen sino que se les manifiesta en este momento su condición.
En la mayoría de los casos, de ser unos simples pajeros no pasan, pero lo otro también sucede. Quieren ganar experiencia, no saben coger o creen saber, lo cual es peor. Se apuran y no saben contener su simiente, acaban rápido, lo hacen mal, creen que la mujer grite de dolor es bueno, que simplemente golpear con la pelvis es sexo; en si unos imbéciles inútiles. Lo mejor que les puede pasar es que se encuentren con una mujer sincera que les diga sus fallas y puedan aprender, es la etapa de los primeros experimentos. Algunos incluso experimentan con hombres, lo cual es completamente común, aunque la homofobia esté muy arraigada.
De los 20 a los 30: Si los experimentos continúan, ya son solo con mujeres. De ser con hombres, estamos hablando de otra orientación sexual. Cada uno decidirá lo que le atrae, lo cual es perfectamente entendible aunque no lo compartas. Mientras no jorobes a nadie, ni sea ilegal, podés hacer lo que quieras. El hombre en general se vuelve heterosexual, aunque puede que sea flexible en esto, no entraremos en este terreno hasta más adelante. A los 20 ya comienza su etapa de aprendizaje más serio, si cree saber y no intenta mejorar, es donde se asiente como amante mediocre y egoísta. Es un clásico trillado escuchar como cuentan sus andanzas y que “mataron” de placer a su amante, cuando en verdad la pusieron y se fueron en dos bombeadas. En este ciclo, tienen todo el vigor, lo que deben hacer es controlarlo y encauzarlo. Los grandes peligros de esta franja de edad son las relaciones tóxicas, enfermedades por descuido, embarazos no deseados, problemas de ansiedad que repercuten en el sexo. Aunque existen más, las disfunciones son muy tremendas ya que no existe la excusa de la edad para explicarlo, lo cual podría deberse a otra causa, no a temas de envejecimiento. Aquí se dan cuenta que deben ser fieles o no serlo, ponerse en serio con alguien o no, las decisiones los llevan a alargar las situaciones amorosas. De aquí deviene la argumentación femenina de que los hombres no saben lo que quieren. Lo cual es errado, si saben, quieren seguir de joda. No es que no sepan lo que quieren, saben que no quieren compromiso, el que si desea ponerse en serio en pareja, puede que sea fiel. O puede que no, depende de cada quien. Es un aspecto muy personal. Muchos que son fieles, dejan de serlo ante la tentación indicada. Algunos se muestran ya como infieles, bastante idiotas por cierto. Es el momento de mayor explosión sexual del hombre, a lo que se debe tener cuidado de no ser gobernado por los impulsos propios. Se debaten constantemente entre seguir siendo adolescentes o vivir como adultos a su placer, ser fieles o no, estar en pareja o no, vivir de fiesta o no. 
De los 30 a los 40: Es la edad donde el vigor se asienta, la experiencia crece y se convierte en el pico de potencia aunque no de pericia. El que no se encuentra en pareja, quiere seguir de joda, no ser fiel a nadie. Creo que eso es más honesta que prometer fidelidad y luego mostrarse inmaduro al cagarla. Ser libre para no ser infiel. Muchos se casan, otros se separan, prefieren el concubinato. Aquí es donde el sexo se vuelve algo más de la vida, no ya una novedad, ni tampoco lo central de la relación De no ser así, estamos hablando de una etapa no superada. En este momento es donde serían más infieles los hombres, menos propensos al compromiso. Donde sienten que se les va la juventud y quieren vivir la vida, o donde ven el final de su adolescencia y quieren asentarse en serio con alguien. Depende a quien le pega que cosa. 
De los 40 a los 50: En esta franja etaria, muchos están casados o se están separando. Los que desean ser infieles la tienen más difícil, ya que tienen pareja formal y no una libre. El vigor puede que siga siendo fuerte, mientras que la experiencia es mayor, aquí es donde se da el pico de balance entre potencia y pericia. Los que no tienen pareja pueden pasar esta etapa como una nueva adolescencia, aunque con muchas más obligaciones en otros aspectos de la vida. En las cuestiones de pareja, existen los que desean formar una pareja o rehacerla, y los que prefieren seguir libres sin prometer nada a nadie. Los que son infieles lo tienen un poco más fácil si viven solos, aunque los casados ya comienzan a tener su método para escapar de la esposa.
De los 50 a los 60: El hombre de esta edad puede que mantenga su potencia sexual, sino ha tenido algún tema físico que se lo impida. La experiencia es mayor, aunque debe sostener el cuerpo que ya no responde como antes. Puede que logre sin problemas una erección, o no tenga dramas en cuanto al esfuerzo físico, pero nota que ya no es lo mismo que a los 20. Según quien, lo verá como algo positivo y otros con frustración. Si están casados, serán los infieles por hastío, que no se separan por los hijos, o la mayor excusa que se pueda usar en reemplazo de esta. Si buscan mujeres más jóvenes ya van pintándose de viejos verdes. 
De los 60 a los 70: Los que se conviertan en infieles a esta edad, ya van más para viejos verdes que para amante latino. Es la edad en que mejor no tener compromisos, a menos que se desee sostener. Pero les pesa más la soledad que en otras edades de la vida. Es el momento de ser un gentleman y esperar a las amantes que surjan, no perseguirlas. Ya sienten más el peso de la vida. Es el momento en que deciden buscar una compañera, sino lo hicieron en la etapa anterior, según que caso se puede volver más difícil eso. 
De los 70 en adelante: SI la potencia no se ha extinguido, puede que sigan buscando mujeres, pero el atractivo no es quizás lo más que buscaran, sino conectar y sentir emociones que los exciten. El viejo verde es muy clásico en esta etapa. Lo mejor es no prometer nada a nadie, pero más a esta edad, para no dar un espectáculo patético de viejo perseguidor de mujeres. Aunque la edad y el tiempo les corren, les parece mejor disfrutar de cuanto sexo puedan tener antes que sea tarde, la impotencia o la parca los alcance. Como mayormente, las mujeres tienen más expectativa de vida, es altamente probable que mucho no lleguen a esta etapa. Cada hombre sabrá si valió la pena el celibato, el no animarse, el ser infiel, el ser fiel, lo que hayan decidido.
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sábado, octubre 25, 2025

Bocetos para la trampa 29: La dinámica del ladrón

"Los campos tienen ojos, y los bosques, oídos."
Geoffrey Chaucer, Cuentos de Canterbury, el cuento del caballero

Una vez sale bien, dos veces bien, tres veces... 
Este es un tema muy puntual pero crucial, reiterando lo que ya se ha dicho anteriormente. No descuidarse, sería claramente a lo que nos referimos. Aunque siempre existe el margen de error, lo que debemos intentar aunque es difícil lograrlo en forma perfecta, es reducir el riesgo a su mínima expresión. El riesgo debe ser el más nimio, las chances de ser descubierto las más remotas. Pero algo siempre puede salir mal, no existe el escenario en el que todo sale perfecto siempre. Alguna vez puede que no todo salga ok. Entonces debemos siempre tener un plan de contigencia. Que excusa poner, que relato contar, como explicar que estábamos haciendo. El ladrón, más que nada el que hurta o saquea, tiene una lógica de que una vez le sale bien y se siente perfecto. Dos veces le sale bien y se siente impresionante. Tres veces le sale bien y se siente imparable. La cuarta, la quinta o alguna más pronto que tarde, le sale mal. Y ese es el fin. Va preso. En el caso del infiel, es lo mismo. Una vez, la chapuza te sale bien. La segunda, no crees que sospeche. La tercera, pensás que ni se entera. La cuarta, la considerás una idiota. Y luego, te enterás que ella lo supo desde la segunda vez. O se entera en la quinta, no importa. Por esto, volvemos sobre el punto, que no te pesquen. No lo cuentes, no te confíes. El plan no puede ser una cosa armada a las apuradas, forzando horarios y situaciones. No conviene hacerlo a riesgo de que sospeche. Para eso, es mejor que no hagas nada de entrada. Ni siquiera concertes un encuentro con tu amante. Meter un encuentro con tu amante, un día que luego debes ver a tu pareja o antes de que tengas otro compromiso que ella conoce, es un gran riesgo. Es como armar el cronograma de trabajo y poner más tareas de las que se pueden realizar. No solo que el encuentro con la amante va a ser apurado, te genere ansiedad y puede que hasta te acabes pronto por eso, es meterse a correr riesgos estúpidamente. Por qué razón te expondrías de esa manera? Por calentura? Por ansiedad? Por no poder cancelar cuando es la mejor opción? Recordá algo. Una vez que le canceles a tu amante no es malo. Puede que te beneficie, te hace desear más. Tampoco es conveniente abusar y hacerlo porque si o vivir cancelando. Es probable que se canse de estar de segunda y encima frustrada. Pero con una vez cada tanto, vas probando que tal tolera la frustración, que no te pueda ver. Si ya se pone en exigente con una cancelación, te sirve como red flag de que es mejor perderla a esa amante. Un día podés hacerlo forzado y sale bien, pero ese es el primer paso a confiarse y que posteriormente, la cosa salga mal.
Cabe la posibilidad de que tu pareja se entere y no te diga nada, tu chapuza de querer apresurarse te delató. Y ella se dio cuenta, aunque no dijo nada. Eso solo significa que está esperando verte pisar el palito, en el mejor de los casos. En el peor, está planeando su venganza. Puede que no se entere aunque hayas sido muy desprolijo, pero a partir de ese día, puede que comience a sospechar. Tus chapuzas pueden llevarle a que desconfíe. Lo cual se convierte en el principio del fin. No la ves venir, no sabés que sospecha quizás. Que se entere y te descubra es solo cuestión de tiempo.
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domingo, octubre 19, 2025

Bocetos para la trampa 28: Las amigas de tu pareja que te tiran onda

Foto: Luis Royo
“Sólo puede ser feliz siempre el que sepa ser feliz con todo.”
Confucio.

Así como muchos dicen que las mujeres de los amigos tienen bigote, con las amigas de tu mujer deberías pensar algo parecido. Son mujeres “horribles”, no las tocarías ni con un palo. Por más que una sea el clon de Pampita o de Jessica Cirio, jamás las tenés que mirar. De ser necesario, buscales algún defecto y descalificalas en tu cabeza, solamente ahí, eso si. Las amigas de tu novia puede que no te soporten, eso se puede usar para verlas horrible, ya que hacen mérito para ello. Pero siempre mantené relaciones diplomáticas, como si fuera la guerra fría entre la URSS y USA. 
El problema surge cuando, puede suceder, te empiezan a mirar diferente. Te tiran onda, te hacen insinuaciones. En otras palabras, te quieren “buitrear”, vos sos la presa. Eso es otra cuestión donde estarías cediendo poder, no lo hagas. Las amigas de tu pareja no deben tenerte en un puño. Y si les das calce para algo más que una charla cordial, puede derivar en el problema más grande de tu vida. 
Es posible, depende de lo tóxica que sea tu pareja, que te estén probando. La amiga te busca para ver si sos fiel, si sos gatero, te hacés el langa. Nunca respondas a sus insinuaciones, incluso ofendete fríamente y aléjate. Delatalas enseguida con tu pareja. Lo peor que podés hacer es meterte con una amiga de tu pareja, eso seguro termina muy mal. Incluso si solo coqueteas con ella, sin hacer nada, podés tener tremendos dolores de cabeza. Nada levanta más sospechas que eso. Puede que tu pareja no te diga nada, pero enseguida comenzará una vigilancia paciente y silenciosa, buscando hacerte pisar el palito. No necesitás de las mujeres que conozcas por tu pareja, podés conseguirte tus propias amantes. Las amigas pueden no ser enviadas por tu pareja para tentarte, puede que quieren hacerlo por ellas mismas para probarte digno. O también puede que lo hagan para joderle la vida a tu pareja, por envidia o por celos entre mujeres. Si caes en esa tentación, sos hombre muerto con todos los certificados de fábrica. Aparte de ser un imbécil con diploma.
Supongamos que no es una celada y todo es en serio. Te confiesa que está enamorada de vos y le crees que es cierto. Si la está buitreando a la amiga, vos confiarías en una persona así? La pregunta que deberías responderte a vos mismo es esa. Vale la pena que tire la relación actual por la borda por esta persona? Si la respuesta es si, hacelo y bancate la que te venga. Puede que todo dure un suspiro. Solo haya sido un juego perverso, una ilusión o que estaba envenenada con la amiga, como para cagarle el novio. Si la respuesta es “no se”, mejor no te la juegues, es más que probable que todo termine mal. Una relación nacida de la trampa, ya no arrancó con buen pie. Mejor es buscar una amante por otro lado. 
Puede que solo quieran probarte como un dulce, una sola vez y luego no te den más bola. Aunque tu pareja no se entere. Estás seguro de sostener el secreto a lo largo del tiempo? Sobre todo cuando la amiga se lo puede decir en cualquier momento y vos ni enterado. En el mejor de los casos, te llamara enojada para insultarte en ese preciso momento. En el peor de los casos, no te enterarás hasta que te acuchille por la noche. Salir con una amiga de tu pareja, es peligroso, sobre todo cuando estás aun saliendo con la primera. Pero si fuera el caso de que te separás y salís con la que te tiró onda, con lo cual se verían realmente sus intenciones, hay algo que debés tomar a consideración. Ya arrancando la nueva relación con la amiga de tu reciente ex, vas con un fantasma por delante. La nueva puede que se viva comparando con su amiga. Por estar con vos, ya seguramente no serán más amigas, con pelea trágica o no, pero seguramente ya no lo serán. Y aun si no se hubieran peleado y a tu ex no le moleste que ella salga con vos, te acabás de convertir en un objeto, en una moneda de cambio. Vino y te uso una, para luego pasarte a la otra como si fueras una bombacha o un corpiño. Diferente sería que pase un tiempo prudencial entre una relación y otra, aunque no mucho. Lo que si podría funcionar es que la primera relación ya sea algo pasado o poco relevante para ambos. Y que la nueva no tenga de entrada ningún tipo de problema con estar con el ex de su amiga. Eso lo sabrá cada quien, hay distintos tipos de vínculos y con diversos niveles de importancia.
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jueves, octubre 09, 2025

Bocetos para la trampa 27: No cedas tu poder

"Los buenos guerreros hacen que los adversarios vengan a ellos, y de ningún modo se dejan atraer fuera de su fortaleza."
Sun Tzu, El arte de la guerra

Que sepan lo que hacés, les da poder a otros. Aquí vamos a meternos en el terreno más político si se quiere. O si me permiten la apreciación, el terreno del arte de la guerra con todas las letras. La guerra es la continuación de la política por otros medios decía Karl Von Clausewitz. Y ya que citamos autores, Foucault nos podría enseñar muchas cosas sobre el manejo del poder. Sin ponernos técnicos, podemos clarificar unas cuantas cuestiones sobre el poder. 
El único poder real es sobre uno mismo, e incluso eso tiene sus límites. Aunque si hay muchas otras cosas que podemos hacer en la relación con los semejantes. No cedas tu poder. Por empezar con el ejemplo más simple. Cedes tu poder a un amigo, cuando le contás tus aventuras de trampa. Ese amigo ahora tiene poder sobre vos, puede usarlo para extorsionarte o delatarte y arruinar tu vida actual. Si es de confianza, no pasa nada, la pregunta es hasta cuando guardará el secreto. Cualquiera que conozca tus aventuras, tiene poder sobre vos. Eso es peligroso, aun cuando la que lo sepa es tu madre. Estas cosas no se le cuentan ni a la madre. Un secreto, dijimos antes, es mejor si solo lo saben dos. Lo que nos lleva a la siguiente posibilidad.
El poder que tiene tu amante sobre vos, es crucial tenerlo en cuenta. Siempre se debe evaluar en forma constante, que piensa la amante sobre ser la otra. Si es que lo sabe. Que tantos datos conoce de tu vida. Que círculos tienen contacto con el resto de tu vida. Es capaz de delatarte porque no le estás dando su lugar? Será porque ya está con otro más? Te maneja con el sexo? Te chantajea emocionalmente? Te llora y se victimiza? La amante siempre tiene que ser la mujer que te trae los menos problemas posibles, sino ya es como una esposa pero sin papeles ni obligaciones. 
No le des poder, que no sea alguien más que te controle o te exija. Si es una amante que reclama, no conviene, mejor echarle insecticida y mandarla a volar. Esa amante está a una llamada de deschavarte todo. Y ahí pasás a perder más poder. No hay situación en la que más carezcas de poder que la de negar todo. Cuando ya fuiste descubierto, con más o menos pruebas, tu poder es nulo. Sos culpable y el juez quiere condenarte, o sea tu pareja ya sabe y está esperando verte arrastrado por el piso. Por eso es tan importante que no te descubran, y antes que eso, no levantar sospechas. 
Tu pareja siempre tiene poder, por eso ocupa ese lugar. Y lo va a usar en forma beligerante si es necesario. No le des chance a llegar a una batalla campal. Por eso, primero no levantes sospechas para que no pueda decir ni mu. Segundo, no debes dejar que te descubra. No falles el primer paso, para no tener que evitar el segundo. Si ella ni sospecha, ni piensa que puede suceder, es mejor que tener que andar demostrándole que no es engañada. Mark Twain decía: Es más fácil engañar a alguien que demostrarle que ha sido embaucado. En este caso, es más fácil engañarla que convencerla de que no fue así. Sin sospechas, no hay cuestionamientos. Si sospecha, va a sentir como tiene el poder, no se debe despertar ese monstruo.
El poder siempre debe residir en una sola persona. En la tuya. Ni tu pareja, ni tu amante ni ningún otro debe tenerlo. Tu amante no debe marcar los tiempos, ni poner horarios. Se debe acomodar a los tuyos, de ser posible. Existe un terreno a ceder y negociar, pero no entregar todo el poder. Ella no decide, vos lo hacés. Vos examinás el cronograma y ves que es mejor para los dos, especialmente para vos. Los lugares deben ser siempre elegidos por el hombre, aunque esto no corre para las parejas oficiales. Ahí si existe un margen para que elijan ambos. 
Con tu pareja podés hacer eso, le estás dando poder, pero no a tu amante. Eso no se hace. Es la primera forma de criar a una amante tóxica, dejarla decidir, peor si es sobre tu vida que decide. La pareja oficial y la amante tienen muchas diferencias pero la más clave es la del poder que cada una tiene. Por eso repito, no engañes a tu pareja para darle poder a otra fulana que no la conoce ni la madre. Tu amante debe ser una diversión, no alguien que te maneje. 
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jueves, octubre 02, 2025

Bocetos para la trampa 26: Los enemigos

Foto: Sasha Grey
"A los hombres hay que acariciarlos o destruirlos, pues vengarán un insulto leve, pero quedarán indefensos si se les aplica un golpe duro."
Nicolás Maquiavelo

Existe una amplia galería de enemigos, casi tan nutrida como la rogue gallery de Batman. Estos son personajes de los que se debe tener cuidado y tomar distancia, mantenerlos siempre en la ignorancia. Incluso de los detalles más inocentes de tu relación. Aquí aplica el axioma de: “Todo lo que digas, puede ser usado en tu contra”. Hasta el detalle más mínimo puede ser torcido por alguien con inquina en tu contra. Decir un horario de trabajo, un tema personal de la pareja; todo es material para alguien que quiere hacerte daño. Que tus enemigos no te vean sangrar. Existen muchos y puede que más adelante haga una ampliación o anexo de algunos que surjan con cada tema. Por el momento, voy a enumerar a los más clásicos enemigos del infiel.  
Envidiosos: Son esos que por alguna razón se sienten inferiores a vos y te envidian, lo que a vos te parece natural. Puede que solo sea que envidian tu suerte, tu personalidad, que tengas vida. Los envidiosos no es probable que te delaten directamente, salvo que ya sepan que no les va a salpicar la mierda. El envidioso es más propenso a tirar la piedra y esconder la mano. Escudandose en “críticas constructivas”, dejará caer comentarios para que tu pareja sospeche o sin querer queriendo, lo que dijo te delate. Todo depende de la situación que tenga delante. Este tipo de gente, hay que tenerla lejos porque secretamente te odian por tener una pareja o te la codician. Puede que no sea interés en tu pareja, la causa de la envidia, sino que simplemente te vean feliz y eso no lo soporten. 
Malos amigos: Un envidioso que es amigo, no es para nada esto último. Un tipo de mal amigo es el que dice serlo pero te envidía, eso se relaciona con el punto visto antes. Hay otros tipos de malos amigos. Algunos adrede, otros sin querer serlo. El amigo idiota, que nunca se aviva de nada. Le decís que te cubra y se olvida. Le pedís un favor para ir de trampa y te pone peros. Sabelo, no se puede contar con alguien así. El tipo que no te ayuda a la primera, difícilmente te ayude luego. Dejalo siempre en la ignorancia, de hecho, esa debería ser tu regla general. 
Está también el amigo que te manda al frente porque no le gusta lo que hacés, eso podría ser por el punto anterior o como veremos en el próximo, un mojigato. Sea como sea, aprendé con que amigo podés contar y con cual mejor perderlo. Por la razón que sea, todos son potenciales delatores, por eso es mejor confiar en la menor cantidad de gente posible. Algunos demostrarán no ser tan amigos o ser los peores, por otras circunstancias. Pero la verdad es que los malos amigos hay que verlos de lejos y dejarlos allí, en lontananza.
Moralistas: Sea amigo o apenas conocido, un moralista que se escandaliza de que sos infiel, es claramente un delator declarado. Puede que su religión lo obligue a ser semejante zopenco, que sea un narcisista que le gusta juzgar a los demás. O puede simplemente que su rígida educación lo compele a censurar tus actividades amatorias. Desde las oficiales hasta las clandestinas, mucho peor le parecen estas últimas. Son gente que no coge porque no quiere, o por algún mambo místico o psicológico.
Como sea, esa persona estará encantada no de delatarte en si, sino de mostrar su “supuesta” superioridad moral. Quizás no te delate, pero tratará de ver como tu pareja se entera “sola”, tirando solo una pista. Hay algo que debes tener siempre claro. No podés saber quien es un moralista o un delator aficionado. El que más habla de trampa, puede ser el primero que te hace pisar el palito y te delata con tu pareja. Por eso es mejor siempre lo que venimos diciendo, no contarlo y no usar a otros para cubrirte, así como tampoco mostrarse con infiel. Algunos que se hacen los gateros o dicen tener muchas amantes, son los primeros que te pueden botonear. Quizás porque todo lo que dicen es una mentira o tal vez, porque no quieren que nadie más haga lo que ellos dicen hacer. O que hace mucho tiempo que no pueden concretar. Si no la pongo yo, no la pone nadie; parecen pensar. Otro caso del perro del hortelano. 
Soplones: Existe el soplón patológico, el que es involuntario, el que es buchón de pura moralina como en el apartado anterior, hay muchos tipos de soplones. Pero todos tienen algo en común, no saben contener la lengua. Generalmente, no quieren dejar quieto ese órgano sin hueso, ya que no usan la otra sin hueso de más abajo. El buchón es simplemente alguien a quien le gusta ver el mundo arder. La amiga de tu novia que no la quiere, le gusta ver como sufre porque ella le cuenta tu engaño. El amigo que no es seguro que te envidie, pero lo que si no hay dudas es que no sabe mantener la boca cerrada. Por alguna razón, sea cual sea, el soplón va a ir contar todo a tu pareja. Y lo peligroso de este tipo de enemigo, es que puede que te delate antes que incluso hagas algo. 
Por ello, recomiendo siempre comportarse con la pareja, durante largos periodos de tiempo. Si la trampa te gusta por la emoción o por relajar de tu pareja oficial, compórtate todo lo que puedas, para tantear el terreno sobre todo. Si un conocido tuyo o de tu novia ya empieza a abrir la boca antes que vos siquiera hayas mirado a otra mujer, prendelo fuego en la plaza pública. Hablando en serio, tenelo lejos. O prepárate para delatarlo a él primero, no con una trampa o con otra cosa. Lo importante es cuidarte de su lengua viperina.
Metiches: Los chismosos, son un tipo de buchón que tiene por particularidad que son eso que mencionamos antes, les gusta ver el mundo arder. Pero en este caso particular, les gusta meterse en la vida ajena. Son el tipo de gente que adora ver novelas culebrones en la televisión. Cuando ven la realidad les encanta el puterío, el quilombo, ver como otros se matan. No lo hacen por hacerte sufrir o a tu pareja, o porque envidian la felicidad ajena. Son un tipo de perverso que disfruta con ver el lío que armaron con sus comentarios inocentes. Quizás hasta es un problema psicológico el de esa gente, así que si ves gente que es rara y no parece muy racional, que disfruta con ver como se arma la gorda a su alrededor; mantenete lo más lejos posible de ellos. 
En una versión menos perversa de estos chismosos, existe la clásica doña Tota y doña Porota, las viejas chusmas del barrio. Aunque no son tan psicológicamente graves, si muy peligrosos para tus planes. Un vecino metido que te manda al frente, el “amigo” que se quiere enterar que hiciste para luego tenerte en un puño, aunque esto lo veremos en el próximo capítulo. En si, los chismosos, son esa gente que no tiene vida propia y gustan de ver la de otros. Cuando su show se torna aburrido, puede que le pongan ese picante de quilombo que ven en las novelas. Ten cuidado con quien sea así, no deben saber nada. Ni aun cuando te quieran tirar de la lengua. 
Opositores: Estos serían los enemigos declarados. En el mundo actual, hablar de enemigos es un poco paranoico o incluso infantil. Somos simples mortales, no héroes míticos de película. Pero en el trabajo, en el lugar de estudio, en la familia; siempre existe uno que nos desea el mal. Lo sepamos o no, alguien no nos quiere ver bien. Antes hablamos de los malos amigos, esos serían los que no sabemos que nos detestan en secreto. Aquí estamos hablando de los que sabemos que no les caemos bien. 
Tener un compañero de trabajo que sabe de tu trampa, por algún otro o porque te vio irte con otra; es una sentencia firmada de ejecución. Su palabra puede valer poco si es vox populi tu enemistad con esa persona. Pero siempre es un peligro que de lugar a sospechas, o aun peor, que presente pruebas de tus aventuras. Lo mejor es cuidarse que esta gente se entere, como si fueran tu pareja, ya que si estos lo saben, es un hecho que lo sabrá tu pareja también. 
Puede que un opositor, sea una amiga de tu novia, la que más está esperando verla sufrir, siendo una mala amiga. O si es buena amiga, sos vos quien no le cae, y solo espera paciente a ver cuando te mandás alguna. Mucho cuidado con cada una de estas posibilidades. Y algunas otras más que existen, todas son peligros potenciales para que te descubran.
Fantasías pervertidas de ayer y hoy presentó...