domingo, junio 24, 2007

"El acto sexual es un saludo que intercambian dos almas." (Macedonio Fernández)

Encontré este fragmento, que creo proviene de “la historia de la sexualidad” de Michel Foucault. Un genio del siglo XX y que considero una especie de colega en la lucha por la libertad de la sexualidad, así como Donatien Alphonse François.

Dice Focault:
“Es evidente que lo que nos hace falta es ser capaces de hablar sobre sexo abiertamente. Ese es el único modo de curar la enfermedad. Papa Freíd fue la primera persona en explicar todo esto y desde entonces hemos estado tratando siempre de ser lo mas honestos, abiertos, y saludables que podamos sobre el sexo, para liberarnos de las horribles limitaciones impuestas por las sucias mentes de los hombres que controlan el mundo. Cada vez que hablamos sobre sexo estamos liberándonos heroicamente de nuestras cadenas, y al revolución sexual es el primer paso respecto a cualquier otra revolución.”

Una vez mas, Foucault afirma que hay algo que no funciona en este cuadro que todos tan rápidamente aceptamos.

“De manera resumida, mi propósito es analizar el caso de una sociedad que ha estado fustigándose a si misma de una manera intensa, debido a su hipocresía, por mas de un siglo, que habla interminablemente de su propio silencio, que se esmera en relatar con todo detalle las cosas que no dice, que denuncia el poder que ejercer, y promete liberarse de las numerosas lees que la han hecho funcionar.”

Simplemente me parece la visión mas esclarecida con respecto a nuestra propia hipocresía y pudor miedoso. Quien haya leído al marques de Sade entiende de lo que hablo. Quien solo lo conozca de nombre, tendrá una visión distorsionada de este concepto. Espero que esto los llame a preguntarse y a informarse. Es solo en bien de sus propios placeres.
Fantasias pervertidas de ayer y hoy presento...

domingo, junio 03, 2007

Quisiera ser una lagrima tuya, para nacer en tus ojos y morir en tus labios.

La fría noche no podía contra nosotros cuando al abrazarnos calentábamos más que el sol que se había puesto. Tu cuerpo pegado al mío, tus labios sobre mi piel, los míos en tu cuello, y solo la confusión que la pasión sentida puede entender; es aquello por lo que mi noche de sueños fue agitada tal como el mar de Venus. Tus piernas son la escalera al reino de las tentaciones y yo su conquistador. El infierno debe haberse congelado, como coincidimos esa noche al respecto, ya que no es posible que nada en el universo se mantenga impasible ante nosotros. La mazmorra nos espera, para otra aventura, otra noche de pasión y ardiente deseo.

Que pasa? Quien sabe. Me siento resplandeciente, da miedo en ocasiones. Como si fuera a explotar. Elevando mi ser por sobre todo. Tengo miedo de caerme, solo un poco. Mejor termino de exponer las enseñanzas orientativas de sensei, ultima parte señores, ya cumplí:

Como William Blake expresa en su poema, respecto de ese amor egoísta: " El amor que busca satisfacer el yo Ata al otro a su deleite: Se regocija en la incertidumbre del otro, Construye un Infierno en el Paraíso"
A fin de, amar genuinamente, debemos ser libres. Ser libre conlleva entonces, descubrir nuestro valor intrínseco. En el soneto citado anteriormente, Shakespeare dice: "Que nada impida la unión de mentes en perfecta armonía. Presenten los impedimentos". Uno de los grandes impedimentos a nuestra capacidad de amar es la ilusión respecto de la verdadera naturaleza de nuestro ser. Ese tipo de ilusión conduce a una ausencia de capacidad y a la dependencia.

Fantasias pervertidas de ayer y hoy presentó...